Informe global sobre el cáncer: avances históricos en tratamientos y una alarmante proyección para las próximas décadas
El documento fue divulgado por una asociación de Estados Unidos. Nuevas terapias y mejoras en la detección conviven con una tendencia que inquieta a los expertos
Equipo Unidos por el Cancer
9/19/2026
La Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer (AACR) publicó su Informe Anual sobre el Progreso contra el Cáncer 2026, un extenso documento que reúne los principales avances registrados durante el último año en materia de investigación, prevención, detección y tratamiento de una enfermedad que continúa representando uno de los mayores desafíos sanitarios a nivel mundial.
El informe entrega un panorama marcado por dos realidades que conviven. Por una parte, la ciencia ha conseguido avances significativos que han permitido mejorar la detección de distintos tumores, desarrollar nuevos tratamientos y aumentar las tasas de supervivencia de millones de personas. Por otra, el número de casos continúa creciendo y las desigualdades en el acceso a la prevención, diagnóstico y tratamiento siguen representando un desafío para los sistemas de salud.
Uno de los datos que refleja la magnitud del problema es la estimación de que más de una persona morirá por cáncer cada minuto durante 2026 solamente en Estados Unidos. Para los investigadores, esta cifra representa la dimensión de una enfermedad que, pese a los avances científicos, continúa cobrando cientos de miles de vidas cada año.
El informe fue elaborado bajo la dirección de Keith Flaherty, doctor en Medicina y presidente del Comité Directivo del Informe de Progreso contra el Cáncer, junto a un grupo de especialistas que analizaron los principales avances científicos y regulatorios registrados durante el último período.
Flaherty destacó que la investigación oncológica atraviesa una etapa de importantes avances, pero advirtió que el progreso alcanzado debe ir acompañado de nuevas inversiones, colaboración científica y formación de futuras generaciones de investigadores.
El mensaje central del documento es claro: los avances son significativos, pero todavía queda mucho por hacer.
Once nuevos tratamientos aprobados durante un año
Uno de los aspectos más destacados del informe corresponde a los avances terapéuticos registrados entre el 1 de julio de 2025 y el 30 de junio de 2026.
Durante ese período, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó once nuevos tratamientos contra diferentes tipos de cáncer.
Entre ellos se encuentra una terapia dirigida molecularmente para un tumor cerebral poco frecuente y agresivo asociado a una alteración genética específica. También se autorizó el primer inhibidor de puntos de control inmunitario para determinados casos de cáncer de ovario y la primera aprobación de una terapia basada en una quimera dirigida a la proteólisis para pacientes con cáncer de mama.
La FDA también amplió durante ese período las indicaciones de cinco tratamientos contra el cáncer que ya habían sido aprobados anteriormente. A ello se sumó la autorización de un dispositivo portátil y no invasivo destinado al tratamiento del cáncer de páncreas.
Otro de los ámbitos que comienza a adquirir una importancia creciente es la inteligencia artificial, con nuevas herramientas destinadas a contribuir a la detección y el diagnóstico de distintos tipos de cáncer.
La inmunoterapia continúa transformando el tratamiento
La inmunoterapia se mantiene como una de las áreas de mayor desarrollo dentro de la oncología moderna.
De acuerdo con el informe, durante el último período se ampliaron las posibilidades de utilización de determinados tratamientos inmunológicos, permitiendo que nuevos grupos de pacientes pudieran acceder a estas terapias.
Entre los avances señalados se encuentra la primera aprobación de un tratamiento destinado a retrasar la progresión del mieloma múltiple latente de alto riesgo hacia una enfermedad activa.
También se autorizó la primera terapia de células T con receptor de antígeno quimérico, conocida como CAR-T, para determinados pacientes con linfoma de la zona marginal, un tipo poco frecuente de cáncer de la sangre.
Estos avances reflejan una tendencia creciente hacia tratamientos cada vez más personalizados, capaces de identificar características específicas de las células tumorales y utilizar esa información para diseñar estrategias terapéuticas dirigidas.
El número de casos continúa creciendo
A pesar de los avances científicos, el informe advierte que la carga del cáncer continúa aumentando.
Para 2026, los investigadores estiman que en Estados Unidos se diagnosticarán aproximadamente 2,1 millones de nuevos casos de cáncer, mientras que más de 626 mil personas podrían morir producto de la enfermedad.
Las proyecciones hacia las próximas décadas también generan preocupación. De acuerdo con las estimaciones recogidas en el informe, la cantidad anual de nuevos casos podría aumentar desde los 2,1 millones registrados en 2026 hasta aproximadamente 2,5 millones en 2050.
Uno de los factores que explica este crecimiento es el envejecimiento de la población. Las personas mayores de 65 años presentan un mayor riesgo de desarrollar distintos tipos de cáncer, por lo que el aumento de este grupo etario tendrá consecuencias importantes para los sistemas sanitarios.
La situación también se observa a nivel mundial.
Según las proyecciones citadas por la AACR, la incidencia global del cáncer podría aumentar cerca de 65% entre 2024 y 2050.
Durante 2024 se registraron aproximadamente 19,5 millones de nuevos casos de cáncer y 9,7 millones de muertes relacionadas con la enfermedad, sin considerar los cánceres de piel no melanoma.
Asia concentró aproximadamente la mitad de los nuevos diagnósticos y más de la mitad de las muertes por cáncer registradas durante ese período, una situación que también está relacionada con el hecho de que la región concentra cerca del 60% de la población mundial.
Pulmón, mama y colorrectal entre los cánceres más frecuentes
Entre los tipos de cáncer que registraron una mayor cantidad de nuevos casos a nivel mundial se encuentran el cáncer de pulmón, cáncer de mama en mujeres, cáncer colorrectal, cáncer de próstata y cáncer de estómago.
El cáncer de pulmón también encabeza las estadísticas de mortalidad, seguido por el cáncer colorrectal, el cáncer de hígado, el cáncer de mama en mujeres y el cáncer de estómago.
Estas cifras muestran que, aunque existen importantes avances en determinados tipos de tumores, todavía existen cánceres que presentan elevados niveles de mortalidad, particularmente cuando son diagnosticados en etapas avanzadas.
Por ello, uno de los principales mensajes que atraviesa el informe es la importancia de detectar la enfermedad oportunamente.
Tres décadas de avances en supervivencia
El informe también presenta una noticia positiva.
La mortalidad general por cáncer en Estados Unidos disminuyó 35% entre 1991 y 2024, lo que representa más de 4,8 millones de muertes evitadas durante ese período.
Asimismo, la supervivencia relativa a cinco años para todos los tipos de cáncer combinados aumentó desde aproximadamente 49% a mediados de la década de 1970 hasta alrededor de 71% durante el período 2016-2022.
Los investigadores atribuyen buena parte de este progreso a factores como la disminución del tabaquismo y los avances en la detección y tratamiento de distintos cánceres, particularmente de pulmón, mama y colorrectal.
Como consecuencia de estos avances, Estados Unidos contaba con aproximadamente 18,6 millones de sobrevivientes de cáncer en 2025, una cifra que podría superar los 22 millones durante 2035.
Sin embargo, la supervivencia continúa siendo muy diferente dependiendo del tipo de tumor y de la etapa en que se diagnostica.
Esto demuestra que el diagnóstico temprano puede marcar una diferencia decisiva en el pronóstico de muchas personas.
Las desigualdades siguen siendo un desafío
El progreso científico no necesariamente llega de la misma manera a todas las personas.
La AACR también ha advertido sobre las diferencias existentes en materia de acceso a la prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer.
Las comunidades con menor acceso a servicios sanitarios, determinadas minorías raciales y étnicas y las personas que viven en zonas rurales continúan enfrentando barreras que pueden dificultar la detección temprana y el acceso oportuno a tratamientos.
Estas diferencias no dependen exclusivamente de factores médicos. También pueden estar relacionadas con condiciones económicas, sociales, geográficas y con la disponibilidad de servicios especializados.
Por esta razón, el informe plantea que la investigación científica debe complementarse con esfuerzos destinados a reducir las desigualdades y garantizar que los avances puedan beneficiar a una mayor cantidad de personas.
El cáncer también está aumentando entre personas que nunca fumaron
Otro de los fenómenos analizados corresponde al cáncer de pulmón en personas que nunca han fumado.
Aunque el tabaquismo continúa siendo la principal causa de cáncer de pulmón, los investigadores estiman que entre 15% y 20% de los casos a nivel mundial se presentan en personas sin antecedentes de tabaquismo.
Estos tumores presentan características diferentes a aquellos relacionados directamente con el consumo de tabaco.
En muchos casos corresponden a adenocarcinomas y pueden presentar alteraciones genéticas específicas que permiten utilizar terapias dirigidas.
Este fenómeno ha impulsado nuevas líneas de investigación destinadas a comprender mejor los factores que pueden contribuir al desarrollo del cáncer de pulmón en personas que nunca han fumado.
Aumentan los casos de cáncer en personas jóvenes
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es el aumento de determinados tipos de cáncer entre personas jóvenes.
El denominado cáncer de aparición temprana hace referencia a aquellos diagnósticos que se presentan en personas de menor edad de lo que tradicionalmente se ha observado.
El informe señala que las personas de entre 18 y 49 años constituyen el único grupo que registró un aumento sostenido de la incidencia general del cáncer en Estados Unidos entre 1995 y 2021.
A nivel mundial, la incidencia de cáncer en personas menores de 50 años aumentó considerablemente entre 1990 y 2019.
Los investigadores continúan estudiando las causas de esta tendencia y analizando la influencia que pueden tener distintos factores ambientales, metabólicos, genéticos y relacionados con los estilos de vida.
Una parte importante de los casos podría prevenirse
Uno de los mensajes más relevantes del informe está relacionado con la prevención.
Los investigadores estiman que cerca del 40% de los nuevos casos de cáncer en Estados Unidos está relacionado con factores que pueden ser modificables.
Entre los principales factores identificados aparecen el consumo de tabaco, el exceso de peso corporal, el consumo de alcohol y la exposición a la radiación ultravioleta.
La reducción del tabaquismo constituye uno de los ejemplos más importantes de cómo las políticas de prevención pueden generar resultados a largo plazo.
La proporción de adultos estadounidenses que fumaba disminuyó desde más de 40% en la década de 1960 hasta menos de 10% en 2024.
Sin embargo, los investigadores advierten que el consumo de productos de tabaco continúa representando un problema de salud pública.
El alcohol también es señalado como un factor relacionado con diversos tipos de cáncer. El informe destaca que el consumo de alcohol puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama, colorrectal, esófago y determinados cánceres de cabeza y cuello, entre otros.
La alimentación, el peso corporal y la actividad física también aparecen como elementos relevantes dentro de las estrategias de prevención.
Vacunación y detección temprana
Las infecciones también tienen un papel importante en la aparición de determinados cánceres.
Según el informe, las infecciones representan una proporción relevante de los cánceres diagnosticados a nivel mundial.
En este contexto, la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) constituye una herramienta de prevención especialmente importante, debido a su capacidad para reducir el riesgo de diversos cánceres relacionados con este virus.
La prevención también incluye la realización de exámenes de detección cuando corresponda.
En el caso del cáncer colorrectal, diferentes investigaciones han demostrado que los programas de detección pueden contribuir a disminuir la mortalidad.
El informe también destaca que la reducción de la edad recomendada para iniciar el cribado colorrectal en Estados Unidos permitió aumentar considerablemente la participación de personas jóvenes en estos programas.
Sin embargo, todavía existen importantes brechas. En el caso de la detección del cáncer de pulmón, por ejemplo, la participación de las personas que cumplen los criterios para realizarse los exámenes continúa siendo baja.
La inteligencia artificial abre nuevas posibilidades
La tecnología también está adquiriendo un papel cada vez más importante en la lucha contra el cáncer.
La inteligencia artificial aparece en el informe como una herramienta con potencial para apoyar distintas etapas de la atención oncológica.
Sus aplicaciones pueden abarcar desde el análisis de imágenes médicas y la detección de patrones hasta la investigación de nuevos medicamentos y el análisis de grandes cantidades de información.
Otro campo de investigación corresponde a las llamadas biopsias líquidas, que buscan detectar señales relacionadas con tumores a partir de muestras obtenidas mediante procedimientos mínimamente invasivos.
Estas tecnologías podrían contribuir en el futuro a detectar determinados cánceres en etapas más tempranas.
También avanzan las investigaciones relacionadas con nuevas vacunas contra el cáncer, terapias dirigidas y tratamientos personalizados basados en las características genéticas y moleculares de cada tumor.
Un mensaje que va más allá de la ciencia
El Informe de Progreso contra el Cáncer 2026 deja una conclusión que resulta especialmente relevante para las familias: la lucha contra el cáncer no se desarrolla solamente en los laboratorios y hospitales.
También ocurre en los hogares, en las comunidades y en la vida cotidiana de millones de personas que acompañan a un familiar durante un diagnóstico y un tratamiento.
Los avances científicos permiten abrir nuevas posibilidades, pero las familias continúan enfrentando desafíos emocionales, sociales y económicos que muchas veces acompañan el proceso de la enfermedad.
Por eso, junto con impulsar la investigación y mejorar los tratamientos, resulta fundamental fortalecer las redes de apoyo para pacientes y familias.
La prevención, la educación, el diagnóstico oportuno, el acceso a tratamientos y el acompañamiento integral forman parte de una misma tarea.
El cáncer sigue siendo uno de los grandes desafíos de la salud mundial, pero los avances registrados durante las últimas décadas también demuestran que la investigación, la prevención, la detección temprana y el trabajo conjunto pueden cambiar el destino de millones de personas.
El desafío para los próximos años será lograr que ese progreso científico llegue a más personas y que ninguna familia tenga que enfrentar el cáncer completamente sola.
La ciencia avanza. La esperanza también. Y junto a ellas, la solidaridad de las comunidades puede convertirse en una herramienta fundamental para acompañar a quienes atraviesan esta enfermedad.


